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08 enero, 2020

De la servidumbre moderna.

Un documental de Jean-François Brient sobre la servidumbre moderna y el sistema mercantil totalitario donde tod@s vivimos.
Mas información en delaservitudemoderne.org
Esta película es sin fines comerciales y puede ser copiada, proyectada, reutilizada en contextos no comerciales

“La servidumbre moderna es una servidumbre voluntaria, consentida por esos esclavos que se arrastran por la faz de la tierra. Ellos mismos compran las mercancías que los esclavizan cada vez más. Ellos mismos procuran un trabajo cada vez más alienante que se les otorga si demuestran estar lo suficientemente amansados. Ellos mismos eligen los amos a los que deberán obedecer. Para que esta tragedia absurda pueda tener lugar, ha sido necesario despojar a esa clase de la conciencia de su explotación y de su alienación. He ahí la extraña modernidad de nuestra época. Al igual que los esclavos de la antigüedad, que los siervos de la Edad Media y que los obreros de las primeras revoluciones industriales, estamos hoy en día frente a una clase totalmente esclavizada, pero que no lo sabe o más bien no lo quiere saber. Ellos ignoran la rebelión, que debería ser la única reacción legitima de los explotados. Ellos aceptan sin discutir la vida lamentable que se planeó para ellos. La renuncia y la resignación son la fuente de su desgracia.”

27 octubre, 2019

Cuentros "progres" para niños

CONSUELO SÁNCHEZ-VICENTE A partir de julio de 2010 el Gobierno ha aplazado la subida del IVA hasta el verano que viene. Dicen que todas las previsiones coinciden en que para entonces ya habrá empezado a levantar cabeza la economía. No dicen que tensar aún más ahora la cuerda con la perspectiva de un invierno aún peor en paro y recesión sería un gasto inútil de energía política. La realidad es que ahora los «paganos» (perdón, los ciudadanos) tenemos telarañas en los bolsillos, y la previsión es que en verano se espera que estén algo más llenos. ¿Recuerdan el cuento de Caperucita y el lobo?, que, después de tratar de camelarla, cuando la niña se mosquea y le pregunta: ... y por qué tienes esa boca tan grande, el lobo se quita el disfraz de abuelita y ruge: ¡para comerte mejor! Pues eso, que el querido Gobierno va a esperar a que tengamos algo dinerito ¡para quitárnoslo mejor!

Los últimos datos sobre el IVA del Ministerio de Economía son que aunque el IRPF es el impuesto que más recauda (casi el 40 por ciento de todo lo que ingresa Hacienda), el IVA aporta al erario público algo más del 25 por ciento de los ingresos fiscales, más de la cuarta parte de la recaudación total por impuestos. Lleva todo el año en caída libre por la crisis. Hasta el pasado mes de julio, Hacienda ingresó por IVA 12.500 millones de euros: un 40,6 por ciento menos que el año pasado por esas mismas fechas. ¿Para qué echar a correr con lo impopular que es esto de subir los impuestos?

En el caso de los indirectos, como el IVA, que al gravar por igual el consumo de los ricos y de los pobres, por utilizar la terminología que tanto le gusta al presidente Zapatero, perjudican en mucho mayor grado a los que tienen menos que a los que tienen más, subir los impuestos es, además de impopular, injusto. Muy injusto. Con cara de ser muy rojo, muy progre y el más solidario, el Gobierno alardea de que no va a tocar el IVA superreducido, y para que se vea lo defensor de los pobres que es explica que ese IVA es el que grava el consumo de productos básicos como el pan, la fruta, los huevos, los libros, el material escolar, las medicinas o las viviendas de protección oficial.

Se calla, eso sí, que el IVA que subirá en julio un punto, el llamado IVA reducido, grava la compra de artículos tan «de lujo» como todos los alimentos menos los básicos, todas las viviendas menos las protegidas, el transporte, la hostelería, la asistencia social y sanitaria o la cultura y los espectáculos. Puro lujo, insisto. Y el IVA general, en vez de un punto, dos. Un nuevo hachazo (y van...) contra la clase media, cuanto más «media», más profundo. Y todo, sin tocarle un pelo a las SICAV, las empresas de los verdaderos ricos, según dice el Gobierno «progre» por miedo a que se lleven sus capitales de España.

06 julio, 2019

Leer tiene más valor en tiempos de crisis.

Laura Casanovas
LA NACION

"En contextos de crisis, leer tiene más valor porque nos da otro lugar, otro tiempo. Se trata de la apertura de un espacio que permite la ensoñación, el pensamiento, y que da ilación a las experiencias." Así lo sostiene la antropóloga francesa Michèle Petit, en una entrevista con LA NACION en Buenos Aires.

De visita en la Argentina invitada por la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares (Conabip), Petit disertó en la última Feria del Libro.

Su trabajo sobre la contribución de la lectura a la reparación personal, a partir del análisis de experiencias realizadas en contextos sociales difíciles en distintos países, la ha llevado a indagar sobre proyectos que surgieron aquí después de la crisis de 2001.

Sostiene que en la Argentina y en Colombia vio las experiencias más significativas, y observó que aquí la gente tiene una relación muy intensa con la narración. Antropóloga con estudios en sociología, psicoanálisis y lenguas orientales, Petit es investigadora de la Universidad de París I y autora de varios libros, entre ellos Una infancia en el país de los libros y El arte de la lectura en tiempos de crisis . Su obra fue ampliamente traducida al español.

-¿Cuál es el lazo entre crisis y lectura?

-Cuando hay crisis, mucha gente busca literatura. En el siglo XX, hubo personas que en los campos de concentración pudieron aguantar lo inaguantable con los recuerdos de unos relatos o de poesías. Con las crisis actuales, se observa en países como Francia, España, Inglaterra, Estados Unidos un aumento del consumo de libros y de la frecuentación de las bibliotecas. También la gente asiste más a las ferias de libros.

-¿Qué efectos producen las narraciones en tiempos difíciles?

-En contextos de crisis, la literatura nos da otro lugar, otro tiempo, otra lengua, una respiración. Se trata de la apertura de un espacio que permite la ensoñación, el pensamiento, y que da ilación a las experiencias Una crisis es como una ruptura, un tiempo que reactiva todas las angustias de separación, de abandono, y produce la pérdida de ese sentimiento de la continuidad que es tan importante para el ser humano. Las narraciones, entre otras cosas, nos reactivan ese sentimiento, no sólo porque tienen un comienzo, un principio y un fin, sino también por el orden secreto que emana de la buena literatura. Es como si el caos interno se apaciguara, tomara forma.

-¿Por qué es tan importante la lectura como juego?

-Las experiencias que he comparado se realizan con gente que vivió situaciones muy difíciles. En esas experiencias, no hay ningún objetivo escolar, sino que se trata de compartir un momento con textos. En Colombia, en las experiencias con los desvinculados del conflicto armado no se trataba de espacios de educación. Para la gente que armó los talleres de literatura, el objetivo era, más allá de las preocupaciones terapéuticas o educativas, abrir un momento de juego para gente que no había tenido esa posibilidad en su infancia. Sabemos por los psicoanalistas que si uno no jugó mucho con el lenguaje, el aprendizaje es más difícil. Tenemos la necesidad de momentos libres, poéticos, gratuitos, de intercambio lúdico.

-¿Qué le llamó la atención de la Argentina?

-Es la quinta vez que me invitan a este país. Estuve en 2000 y regresé en 2002, cuando la situación era terrible. Volví en 2005 y en 2006, y la gente espontáneamente me contaba lo que hacía en los talleres de lectura. En este país, la gente tiene una relación muy fuerte con la narración y también con la poesía. Claro que, en comparación con los países europeos, las prácticas de lectura, en términos estadísticos, son menos altas, pero, por otra parte, acá hay una relación de deseo de apropiarse del libro. A la Feria del Libro va más de un millón de personas, mientras que, en Francia, el Salón del Libro cada año lo frecuentan 160.000 personas. La psicoanalista argentina Silvia Bleichmar decía sobre 2001 que la resistencia de los argentinos a ser puros seres biológicos fue fundamental. En esos temas, yo aprendo de ustedes.

-¿Las diferencias sociales determinan la experiencia de leer?

-Las diferencias sociales son muy importantes. Quienes han vivido lejos de los libros pueden sentir que esos objetos les dan miedos de diferentes tipos, y pueden preguntarse sobre lo útil que pueden ser o no. La noción de utilidad es muy fuerte en la cultura popular. Incluso, uno puede pasar como egoísta si lee porque el grupo es muy importante para la supervivencia. Por eso las prácticas literarias compartidas apaciguan el miedo, porque se está en grupo y no hay que aislarse para leer.

-¿Cuál es el papel de las bibliotecas en esta era de Internet?

-Acepté esta invitación de la Conabip porque se trataba de gente de las bibliotecas. En estos tiempos en que tanta gente se siente rechazada, cuando se les dice: no hay lugar para ustedes, ya no tienes empleo, ya no tienes casa, la biblioteca es un lugar que nos facilita el sentimiento de pertenencia. En muchos países, gente sin techo, exiliada, emigrante va a las bibliotecas, no sólo porque hay calefacción, sino porque hay algo que va más allá. Se trata del lugar de los libros, y los libros tienen que ver con el hogar.
El personaje
MICHELE PETIT
Antropóloga

* Edad: 63 años.

* Nació en: Issy-les-Moulineaux, Francia.

* Condecorada: en 2000 fue galardonada por su país como personalidad notable de las artes y las letras.

* Viajera frecuente: estuvo cinco veces en la Argentina.

05 agosto, 2013

Regla de oro de las organizaciones ricas.

Regla de oro de las organizaciones ricas y con recursos: 

“El que tiene el oro hace las reglas.”

Fin.

03 agosto, 2013

El Sol ya es de las energéticas y los españoles los mejores esclavos.

“De respaldo” es el nombre que han elegido para la privatización del SOL. De respaldo para que sus intereses económicos no sufran menoscabo alguno y aumenten, eso sí, los beneficios de cuatro energúmenos que piensan que todo cuanto existe aquí, en este desgraciado planeta y en cualquier punto del Cosmos, les pertenece sólo a ellos, que son los que tienen el dinero que previamente nos han ido robando año tras año. La privatización llevada a su máximo exponente. Y el pueblo les respalda, ese pueblo que nunca se entera de nada, es pueblo ignorante de cuanto, de verdad, acontece en sus vidas y en el mañana de sus hijos.

Todos los que son como ellos, los que defendieron la libertad del individuo y su unicidad, se han hecho los únicos dueños de este País y del mundo entero. Tienen el dinero. Y ese era su único interés. No mejorar la Felicidad Bruta Interior de los ciudadanos, sino el PIB de sus empresas. Este planeta y todo cuanto en él existe, no lo puso ahí Dios para el disfrute de todos los seres, lo puso, todo fue creado, para que unos pocos listos se apropiaran de él y, sólo ellos, fueran los beneficiados de todos los recursos, los naturales y los que la mano de los esclavos fueran capaces de hacer, eso sí, con el sudor de su frente.

"Aquel que no lucha por sus derechos, ni por el reparto de la riqueza, ni por la libertad, ni por su dignidad, está condenado de antemano por un sistema putrefacto que acabará destruyéndole. El silencio, la indiferencia, el sentirse ajeno son síntomas de una enfermedad llamada desentendimiento. Y los que no entienden de qué va, se convierten en los cómplices necesarios del mayor ultraje a lo Humano y deja de serlo para convertirse en su propia alimaña."

No han pasado ni 2 años y nos han arrebatado las ayudas a nuestros viejos y cuando los llevas al hospital te preguntan que “Para qué lo han traído”. Pronto, al llegar, les pondrán la vacuna que acabe con su vida de esclavo, que su mísera pensión ha de ser recuperada por el sistema y que pronto será privatizado.

Los centros de enseñanza público, se habrán transformado en centros penitenciarios privados donde almacenar a las ingentes cantidades de esclavos ociosos y maleantes al sistema, los vagos y maleantes de no hace mucho. El que no produzca dinero a los dueños del sistema, serán debidamente aniquilados y sus familias destruidas o, cuando menos, asoladas. El servicio de recogida será eficaz, pues cuantos más sean, más cobraran de un Estado policial y recaudatorio-impositivo, por su trabajo de liberar a los productivos de las amenazas de los improductivos.

Toda la población estará debidamente localizada y controlada a través de sus propios móviles de siempre, los de última generación. Todos deberán mantener la ciega obediencia de las autoridades que ya no serán elegidas en votaciones abiertas a cualquier ciudadano, pues, serán los consejos de administración de las grandes corporaciones y multinacionales las que decidan quiénes ocuparán los puestos para la gestión de la miseria y podredumbre de las masas de ignorantes y sumisos.

Todas tus horas serán dedicadas a la producción y recibirás por ello el vale que canjearás exclusivamente en el “Economato” de la propia empresa y ninguna otra cosa fuera de él, podrás tener. Eso o la cárcel ya privatizada, donde seguirás siendo un medio para que la misma empresa gane dinero del Estado y de los esclavos productivos. Sea a costa de tu mísera vida entre esas paredes, donde comerás o no, según convenga y donde trabajarás 16 horas sin prestación alguna, nada más que tu propia condena de la que jamás podrás liberarte. Un esclavo preso es el más bajo de una escalera a la que tan solo le quedan 3 peldaños: Rico, esclavo, preso -esclavo.

Aquella Justicia también quedó privatizada al mejor postor y en cada localidad es distinta, según la empresa que la gobierne. El Estado o lo que queda de él, no puede inmiscuirse en esos asuntos, ni tan siquiera la posibilidad de supervisión. Todo cuanto esas grandes empresas hagan estará bien hecho y conforme a sus intereses económicos y de beneficios. Ellas han destituido al Estado, ellas dieron el mayor “golpe de Estado” e incluso las fuerzas de seguridad ya les pertenece y los ejércitos son cuerpos de mercenarios que por dinero harán lo que se les ordene por esos mismos consejeros de administración.

Tu casa ya no será tu casa. Todas, las pagadas al sistema y las no pagadas, fueron embargadas por la insaciable banca. Tus pertenencias también fueron embargadas y solo te dejaron lo más esencial y básico sin olvidar la televisión que es el canal preferido por el sistema para mantenerte informado de todas sus mejoras sociales y de la felicidad que te procuran en tus poquísimas horas libres.

A través de sus ondas, los autómatas gobernantes del sistema, venden las excelencias del día a día y lo que trabajan para la subsistencia de todos. Casi todo son documentales de cómo era el mundo animal y vegetal ha no mucho tiempo y que devolver la humanidad a ese estado es su único interés. Siguen mintiendo. La mentira siempre fue su arma más certera. Con la mentira ellos consiguieron la riqueza que tienen y con la que han hecho un mundo a su justa medida.

Los fines de semana ya no se hacen largos ni tediosos, ni las autovías se colapsan, ni los campos de fútbol se llenan. Nada de ello ha quedado. Las jornadas laborales son de lunes a lunes y los campos de ese juego se convirtieron en campos de preselección de los improductivos de los que aislaban los tullidos, enfermos y disminuidos que nadie supo nunca de su destino.

Nunca antes las noches fueron tan estrelladas. Sólo hay energía para los ricos y éstos viven en lugares apartados en las afueras de las ciudades, en enormes urbanizaciones súper vigiladas, de las que no necesitan salir y en donde los esclavos más disciplinados y sumisos, los seleccionados, obtienen ciertos privilegios.

No tienes permiso para tener hijos y si alguna mujer quedara embarazada es rápidamente aislada en lo que eran templos y monasterios y donde nadie conoce qué hacen con ellas y ellos. Aunque todos los intuyen. Los ricos nunca quieren hacerse viejos, sangre nueva y limpia, órganos jóvenes y fuertes, miembros inmaculados, ciencia que todo lo puede, dinero que lo paga… investigación que nunca cesa. Es para los ricos.

Aquel que no lucha por sus derechos, ni por el reparto de la riqueza, ni por la libertad, ni por su dignidad, está condenado de antemano por un sistema putrefacto que acabará destruyéndole. El silencio, la indiferencia, el sentirse ajeno son síntomas de una enfermedad llamada desentendimiento. Y los que no entienden de qué va, se convierten en los cómplices necesarios del mayor ultraje a lo Humano y deja de serlo para convertirse en su propia alimaña.

José María Hernández visto en Vegamediapress.com

02 mayo, 2013

Haciendo negocio con los alimentos.

Esther Vivas, licenciada en Periodismo y Máster en Sociología nos explica en este vídeo como las grandes multinacionales de la alimentación como Carrefour, El Corte Inglés, Mercadona o Eroski han convertido una necesidad básica en una fuente de ingresos en donde prima no la calidad de lo que comemos sino el beneficio que ellos pueden obtener. Estas multinacionales al tener controladas la producción y la distribución tienen un beneficio doble al comprar los productos a un menor precio y fijar el precio de venta más caro a los consumidores.
El vídeo no tiene desperdicio.


04 abril, 2013

Indignación.

Comparto este vídeo de el artista El Chojín. En el nos cuenta todo aquello que, los que vivimos en este país llamado España, estamos acostumbrados a ver y oir a diario en televisión, prensa y radio.
Este vídeo nunca se verá en una cadena de televisión, ni lo oiremos hasta la saciedad en las radioformulas, por eso la única manera de que la gente lo conozca es difundirlo por Internet.

INDIGNACIÓN



No soy de los que piden milagros,
sé que nadie regala nada, que todo es complicado;
que la maldita injusticia es parte del ser humano
y que la sociedad perfecta no existe, ni se la espera, lo tengo claro.

No he vivido mucho,
seguro que han habido tiempos más duros,
más inciertos y más injustos.
De hecho sé que hoy, en muchas partes del mundo
se estén viviendo situaciones mucho más difíciles que las que vive mi sociedad. Seguro.

Pero...
Yo no recuerdo un momento en el que levantar la voz fuera más necesario,
nos están atacando ¡Eh! Nos están ganando.
No hay broma en esto,
cuando es tu gobierno el que aprieta las leyes como el que aprieta un cuello
mientras susurra "relájate, todo terminará en un momento"
no hay más remedio que pelear por tu aire porque respirar es una necesidad, no es ni siquiera un derecho...

¿Hoy? No hay nada más importante que eso,
la música es sólo música, lo que de verdad importa son las personas. El pueblo.

Yo puedo entender que quieran nos tomen el pelo,
lo que no puedo entender, ni aceptar, es que lo aceptemos.
Las leyes están para servirnos, no para censurarnos
y la boca está para hablar, y para gritar, y para morder si es necesario.
¿Una diputada puede decir "que se jodan" en el Congreso
y yo no puedo manifestarme en la puerta a pedir respeto?
¿De qué? Que alguien me explique eso.

Yo he gritado ahí fuera "Lo llaman democracia y no lo es"
porque votas un programa y el que gana hace lo contrario
argumentado que los votos le han legitimado.
¿De qué? Que alguien me explique eso también.

Se atreven a decir que van a solucionar nuestros problemas...
que la Universidad sea más cara no soluciona mis problemas,
que el transporte público sea más caro no soluciona mis problemas,
que despidan profesores, que metan a más niños por aula, que en los hospitales hayan menos camas... no soluciona mis problemas.

Si suben el IBI, y suben el IVA, y suben el gas, y la luz, y la gasolina y el pan;
si me bajan el sueldo, me quitan pagas, reducen prestaciones y recortan becas...
por favor, que no tengan la poca vergüenza de decir que están solucionando mis problemas.

Yo si que creo que hay diferencias entre derechas e izquierdas,
pero no voy a hablar de eso porque por algún motivo que no entiendo hay quienes defienden a uno u otro partido político como si el partido político les fuera a defender a ellos... sin entender que aquí todos... TODOS somos el pueblo.

No sé si el enemigo es el político, o el banquero, o el euro, o la prima de riesgo,
sólo sé que cuando ellos hacen mal su trabajo... somos nosotros perdemos el empleo.
¿Por qué no se nos consulta?
Toman medidas, dicen que saben que no gustan
pero ¿Qué sabremos nosotros si sólo somos chusma?
Yo digo: no acepto que elijan por mí,
repito: las leyes están para servirnos, no para hundirnos.
Algo va terriblemente mal y no es sólo la economía.
Haz que te escuchen... Indignación.

23 marzo, 2013

No tengo espíritu olimpico... ni falta que me hace.

Como no puedo expresarlo mejor que lo ha hecho Molinicos en su blog "Cosas que me pasan" pongo su entrada porque estoy totalmente de acuerdo con todo lo que dice en ella.
Los medios de comunicación tratan de convencernos mostrando imágenes de gente que dice que está encantada con la candidatura olímpica, pero no debemos olvidar que un medio de comunicación difunde aquello que más le interesa a su grupo editorial, sea del color que sea y no van a publicar ninguna crítica en contra de la candidatura olímpica Madrid 2020.

Aquí tenéis unas cuantas razones para saber por que yo tampoco quiero unas olimpiadas en Madrid.


Estimado Comité Evaluador,

Les he visto pasear esta semana por Madrid. Les han llevado como pasos de Semana Santa de un sitio para otro, enseñándoles cositas chupis de la ciudad para intentar convencerles (por tercera vez consecutiva) de que somos los más mejores del mundo mundial para organizar los puñeteros Juegos Olímpicos de 2020.

Parecen ustedes tipos listos, de hecho deben ser listísimos porque tienen el mejor trabajo del mundo mundial: viajar por el mundo a todo tren visitando ciudades, agasajados con todo tipo de gilipolleces y haciendo como que se toman interés por lo que ven cuando de hecho tienen decidido desde hace tiempo a quien se lo darán. Son unos campeones.



Les escribo para contarles que en contra de lo que nuestra impresentable alcaldesa, nuestros impresentables ministros y los enchufados a currar en esa cosita tan chupi que es “la candidatura olímpica” les hayan hecho creer, YO NO QUIERO LOS JUEGOS OLÍMPICOS.


Soy de Madrid, vivo en Madrid y pago mis impuestos aquí y NO QUIERO QUE NOS CONCEDAN LOS JUEGOS OLÍMPICOS. Es más, les pido por favor que no nos los den.

"Los ciudadanos de Madrid (y del país entero) estamos hasta los cojones de nuestros políticos. La candidatura olímpica es un caramelito con el que juegan todos pasándoselo de mano en mano y valorando como van a repartirse el pastel en caso de que ustedes cometan el error, el gravísimo error de darnos los Juegos olímpicos de 2020"

Entiéndame, no tengo nada en contra de los Juegos en sí mismos. Son una cosa bastante molona, llenan las noticias durante el erial informativo del mes de agosto, entretienen mucho, te hacen descubrir deportes nuevos completamente idiotas, admiras cuerpos estupendos de atletas de un país desconocido, los más aburridos sirven de banda sonora de las siestas veraniegas y si algún deportista de tu país triunfa, alegra y da buen rollo y te puedes permitir el plural mayestático “hemos ganado”.

Pero todas esas cosas chulas las quiero fuera de mi ciudad, incluso de mi país. Me pareció bien cuando nos presentamos al 2012, estábamos en plena euforia de pasta y parecía que lo único que le faltaba a Madrid para ser lo más de lo más en ciudades era organizar unos juegos. Crucé los dedos y dije...pues mira, lo mismo mola. Pero ustedes decidieron que no éramos adecuados.

La cuestión es que si no éramos adecuados en el 2012 ahora lo somos mucho menos, de hecho ahora somos completamente inadecuados. ¿Por qué?

Porque los ciudadanos de Madrid (y del país entero) estamos hasta los cojones de nuestros políticos. La candidatura olímpica es un caramelito con el que juegan todos pasándoselo de mano en mano y valorando como van a repartirse el pastel en caso de que ustedes cometan el error, el gravísimo error de darnos los Juegos olímpicos de 2020.

Les voy a contar porque no quiero los JJOO.

Les han paseado por Madrid enseñándoles las instalaciones supuestamente olímpicas que están ya construidas y que molan mucho por “lo rápido que se va de unas sedes a otras y el que ya esté acabado el 80% de las infraestructuras.” Bien, eso es trola. Moverse por Madrid se ha convertido en un auténtico suplicio y desde luego no es “rápido” a no ser que sea domingo a las 7 de la mañana o que te lleven en una caravana escoltada por los municipales cortando el tráfico que es como supongo les han llevado a ustedes. Seguro que les han hablado de las bondades del transporte público en Madrid, pues como muchas otras cosas, el transporte público molaba mucho...molaba en pasado. Ahora no mola, no hay dinero, no hay pasta para nada y lo hemos usado por encima de nuestras posibilidades así que ahora es carísimo y encima funciona fatal. Pídanle a la Alcaldesa del pelo frito que los baje a un andén de metro a las 7 de la mañana y cronometren la frecuencia…y luego ya si eso piensan lo de “lo rápido que se llega”.

Las infraestructuras que han visitado y están en obras, no es que “estén en obras”...es que están paradas, sin hacer, sin gente trabajando, están exactamente igual que hace años cuando empezaron. ¿Por qué? Porque no hay dinero para construirlas, no hay dinero para pagar a los obreros, ni a las constructoras, ni a los proveedores ni a nadie. El Ayuntamiento no tiene ni un puto duro porque está endeudado hasta que se mueran mis nietos. Y ¿saben cómo se endeudó? Haciendo obras faraónicas que no hacían ninguna falta y que según ellos iban a ser guay del Paraguay porque iban mejorar la imagen de Madrid, atraer inversión extranjera y crear empleo y hacer de Madrid una ciudad moderna y blablablablabla. ¿Les suena?

Así que mejorar el transporte público y acabar las instalaciones necesita una cantidad de pasta impresionante que no tenemos. Por supuesto sé que en el mundo hay cantidad de gente deseosa de prestarnos ese dinero para que pudiéramos darle lustre y esplendor a la ciudad, pero como resulta que estamos endeudados hasta las cejas y no somos lo que se dice un país fiable, los intereses que esos “desinteresados” inversores nos cobrarían serían tan estratosféricos que veo a mis nietos pagando esa deuda. Y me niego.

No me vale tampoco el argumento de que luego las instalaciones quedarían para el uso y disfrute de la ciudad, dotando a Madrid de un equipamiento moderno y blablablablablka...al alcance de todos los madrileños. No es que no me valga el argumento, es que es una puta patraña. En Madrid se están cerrando polideportivos, piscinas, las bibliotecas no pueden comprar fondos, se restringen los cuentacuentos y talleres de niños porque “no hay dinero”…y ¿vamos a mantener un canal de remo?? Es más... ¿para qué cojones sirve un canal de remo? Sobre todo un canal de remo seco...que es lo que tendríamos los madrileños para su “uso y disfrute” porque en el hipotético caso de que lo construyéramos luego no habría dinero para su mantenimiento.

Les han dicho también que los madrileños estamos dando saltitos con las orejas pensando en los JJOO que conseguirán “mejorar la imagen de España, atraer inversión extranjera y crear empleo”.

¿Saben qué? Es mentira.

Los JJOO molan mucho pero no mejoran la visión de un país. ¿Alguien tiene mejor concepto de Inglaterra después de Londres 2012? Eso es una majadería y una gilipollez creada por los magos del marketing vende humos que están detrás de todo el tinglado de la candidatura olímpica. Lo que mejora la imagen de un país es que sea serio, que invierta a largo plazo, que genere riqueza e industria y no que organice unas jornadas para corretear, saltar, nadar o tirar con arco.

“Atraer inversión extranjera” Esto es verdad, básicamente porque aquí no hay ni un puto duro y el que lo tiene conoce como paga el Estado, así que no lo invierte ni borracho. El inversor extranjero si lo hace, pero te cobra unos intereses que te hacen pensar si no te saldría más a cuenta ser esclavo.

“Crea empleo”. Ja ja y ja. Me descojono. ¿En qué quedamos? Si ya está todo listo o casi listo… ¿qué empleo se crea? ¿Para qué vas a contratar gente si está todo hecho? ¿O es que hablamos del empleo que se va a crear en el mes de agosto de 2020 para 15 días? Sin mencionar que muchísima de la gente que curra en los JJOO son “voluntarios olímpicos” que no cobran y por tanto no son “empleo”. Claro que a lo mejor se están refiriendo a los tropecientos que ya “trabajan” en la candidatura olímpica por el puto morro y que a pesar de estar muy comprometidos con el espíritu olímpico cobran de mis impuestos como unos campeones.

Señores del comité olímpico, los madrileños estamos muy hasta los cojones, no queremos los JJOO. La afirmación esa que han hecho los Hermanos Calatrava de que

“"El respaldo popular es el más alto, es indiscutible", aseguraron los dirigentes políticos, que consideraron que si Madrid gana finalmente los Juegos "se producirá una explosión de emoción ciudadana y el proyecto se verá como un proyecto nacional".”

Da ganas de matar. Me rio por no llorar. Que dos de los tíos más odiados del país hablen de “explosiones de emoción ciudadana” es sencillamente surrealista. Es posible que se produzca una explosión en Madrid, pero no será de emoción ciudadana, se lo aseguro. Va a ser de indignación popular por tanta sinvergonzonería, tanto tocar los cojones y tanta burda mentira.

Tenemos un millón de problemas y lo último que necesitamos es ver a nuestra chusma política disfrazados de espíritu olímpico repartiéndose el botín.

Asi que por favor..háganos un favor: Tokio 2020 rules.

05 marzo, 2013

Tontos.

Desde que empezó esta estafa, se ha ido extendiendo entre el personal la incómoda sensación de que nos toman por tontos. A cada nuevo escándalo injustificable, le sigue una justificación tan inverosímil, ridícula y falsa del politicucho de turno que nos sentimos insultados en nuestra inteligencia y decimos: “Creen que somos idiotas”.

Puede parecer que la frase no reviste mayor importancia pero creo que erramos el tiro al decirla. Les otorgamos una superioridad intelectual de la que carecen y obviamos decir lo fundamental: no son ni siquiera unos listillos, son unos miserables, sinvergüenzas, mentirosos, jetas y mezquinos cobardes. En el mejor de los casos, los tontos son ellos, en el peor, son unos criminales. Y esto nos enfrenta con una realidad mucho más intolerable. Si son unos sinvergüenzas es porque pueden, porque la mayoría les deja, porque no nos temen. No es que se crean más inteligentes, es que se saben más impunes que el resto. No nos toman por tontos, nos toman por inofensivos. Nos toman por flojos, que es peor.

Hay tres frentes por los que el poder corrupto nos controla: la sociedad adormecida, la indiferente y la cómplice. La primera, esta sí entontecida y desinformada, es cada vez menos numerosa, cada vez somos un país con más información y formación. El problema mayor es otro: es una mezcla de inmoralidad e indiferencia. Decía Hessel, tristemente fallecido la semana pasada, que en la situación actual “la peor de las actitudes es la indiferencia”.

Por eso se permiten sus chulerías y desplantes, por eso se permiten la desfachatez de no dar la cara cuando sus políticas nos llevan más allá de los 5 millones de parados. Nos toman a todos por una sociedad acomodada, apática, inerte, resignada a su (mala) suerte, que aguanta lo que le echen. Nos toman por una opinión pública difusa, confundida y poco activa a la que no hay que temer. Nuestra falta de unidad de acción hace que no podamos formar frente común tan sólido como el que forman ellos. Somos una sociedad controlada por el poder y no una sociedad que controla al poder.

Hay tres frentes por los que el poder corrupto nos controla: la sociedad adormecida, la indiferente y la cómplice. La primera, esta sí entontecida y desinformada, es cada vez menos numerosa, cada vez somos un país con más información y formación. El problema mayor es otro: es una mezcla de inmoralidad e indiferencia. Decía Hessel, tristemente fallecido la semana pasada, que en la situación actual “la peor de las actitudes es la indiferencia”.

En nuestro país hay mucho indiferente que pasa por la vida pero por el que la vida no pasa. No quieren comprometerse, no quieren molestarse, no quieren perder su tiempo. No saben que les están robando incluso eso, el tiempo. Su indiferencia les hace ignorantes y su ignorancia les mantiene en la indiferencia. Su actitud es inmoral porque tienen acceso a la información, capacidad para participar en la vida pública y, sin embargo, la desdeñan.

Y después tenemos un segundo caso de inmoralidad aún más deleznable: la de quienes saben lo que pasa y deciden ser cómplices de la situación. Son los que votan a ladrones sabiendo que son ladrones, la de los que justifican la corrupción si es de los de su bando. Aquí también hay que incluir a un nutrido grupo de periodistas, un ejército de acólitos del poder que le hacen la contra a los intereses de la ciudadanía y que velan por los intereses de la casta política que son también los suyos, los de la casta periodística. Penosa forma de mercadeo la del que comercia con sus lectores para servírselos en bandeja al corrupto.

El poder cuenta además con el tiempo a su favor, con el rodillo del tiempo que desgasta los ánimos y las protestas. Se hacen los sordos porque saben que las gargantas que gritan acaban perdiendo la voz por ronquera. Escuchan un rumor lejano de indignación y cabreo, el chisporroteo diario de unos cuantos que expresan su malestar, pero saben que al día siguiente otra noticia desviará la atención, un partido de fútbol rebajará los ánimos, un nuevo hashtag sustituirá al anterior. Y así pasan los días, las semanas, los meses. Así nos pasan las mentiras por encima sin que pase nada.

Como dice otra frase repetida hasta la saciedad por la ciudadanía, “aquí nunca pasa nada”. No es del todo cierto. En las calles están pasando cosas que están cambiando el escenario y la mentalidad cada vez de más gente. Pero aún no lo suficiente y por eso a los delincuentes de esta estafa nunca les pasa nada cuando mienten. Nos engañan porque no temen nuestra reacción. No nos tienen miedo y mientras no nos tengan miedo, nos seguirán atemorizando. Y qué hacemos para que nos tengan miedo, me pregunto, nos preguntamos muchos: pues atemorizarles, claro.

Una vez más, el camino lo ha marcado la Plataforma de Afectados por la Hipoteca al anunciar que perseguirá y señalará a los políticos que no atiendan al clamor social contra los desahucios. Para que los sinvergüenzas no sientan que son intocables hay que hacerles sentir el peso de la ciudadanía ya que no sienten el peso de la ley. Sin tocarles pero sin dejarles respirar.

Eso es coacción, dicen los voceros del poder, como si el poder no estuviese coaccionando al ciudadano desde hace años. A su coacción el poder lo llama “orden”. Pues hay que romper el cerco de su orden establecido para establecer un cerco alrededor de ellos. Rodearles. Hay maneras de hacerlo que ya algunos han puesto en práctica. Desobedecer, señalar y perseguir al político culpable, desacreditar socialmente a quienes defraudan y traicionan a la ciudadanía y, por supuesto, continuar las protestas.

No os rindáis, es el título del último libro que Stéphane Hessel dejó escrito antes de morir. Atacad, es el título del libro que deberíamos estar escribiendo ahora. No somos tontos. No dejemos que lo crean.

Autor Javier Gallego visto en El Diario.

03 enero, 2013

Todo depende de lo que tú creas.

Acabamos de comenzar un nuevo año y por delante tenemos 362 días para atrevernos a soñar y ser felices.
Este vídeo de Inknowation nos enseña por que nos aferramos a lo que conocemos y nos genera cierta incertidumbre el futuro. Ttambién nos cuenta por que nos encontramos cómodos en  la zona de confort y nos invita a descubrir  la zona mágica, la zona donde se forjan los sueños.
Todo lo que nos sucede depende de lo grandes que sean nuestros sueños y del empeño que uno ponga en conseguirlos.
 Te invito a que véas este vídeo hasta el final y que luego me respondas..........
¿Te atreves a soñar?


05 diciembre, 2012

6 de diciembre: un país de puertas cerradas.

Mis amigos quieren emigrar. A otro país, a otra ciudad o a casa de sus padres, no importa. En el último mes he oído como destino: Canadá, Ecuador, Inglaterra, Brasil o Dubai. Te lo sueltan nerviosos, con una mezcla de esperanza y frustración, en mitad de un café o al final de un correo electrónico. Están cansados de encontrarse más veces en el INEM que en un bar. Uno nunca sabe quién será el próximo en faltar a las reuniones semanales. El que todavía no se ha ido ya piensa en invertir lo poco que ha podido ahorrar en un billete a un presente más digno y marcharse con lo puesto. Mis amigos, y los amigos de mis amigos también, empiezan a pensar que aquí ya no hay soluciones. Tal vez, hemos caído en la cuenta de que los que dieron y compraron hipotecas sin reparos también empeñaron nuestro futuro. Nadie nos preguntó. Cuando llegó la crisis nosotros todavía estábamos en las facultades porque para nuestros hermanos mayores estudiar había sido una garantía. Los más afortunados lograron incorporarse al mercado laboral un par de años antes de que estallara la burbuja, antes de que un portazo los ha dejara en la calle. Otros, con 27 años, no han cotizado ni un solo día y la única puerta que les han dejado cruzar ha sido la de su oficina de empleo más cercana.

Gracias a que somos mayores de edad, nuestros políticos tratan de vacunarnos contra el exilio una vez cada cuatro años. Alguna vez hemos estado cerca de creerlos, si no fuera porque el resto del tiempo nuestros políticos sólo nos miran desde la distancia, orgullosos de contribuir con sus esfuerzos a la industria nacional de las maletas. Mis amigos, los hijos de tus amigos, quieren irse, abandonar, tirar la toalla porque en el país del los lingotes de oro, de los bancos malos y los bancos peores, todas las puertas están cerradas: Las del empleo, la de las becas de investigación, las de la dignidad laboral,… y las del Congreso también. Closed, fermé, pechado,… poned al día vuestros idiomas.

Mañana es el día de la Constitución, esa que no habíamos nacido cuando votaron, y el hemiciclo ha cancelado su jornadas de puertas abiertas. Está rodeado por excavadoras, vallas amarillas y muros de contrachapa. Como de costumbre pero sin antidisturbios. Por primera vez en doce años, los ciudadanos no podrán pasear un 6 de diciembre entre los butacones acolchados de sus representantes. El año de más protestas ciudadanas en la calle el Gobierno blinda el Congreso y traslada sus puertas abiertas al Senado. “Está en remodelación” nos dicen y suena a excusa barata. Señores diputados: ya hemos probado mil veces con el cemento y el martillo hidráulico. No son esas reformas las que necesitamos para no marcharnos en próximo tren o para no correr como locos ante la última llamada de un vuelo a no sabemos dónde. Mientras tanto, sigan ustedes con la españolización o la inmersión lingüística. Ya, ya estamos empezando a creerles. Tienen ustedes razón, el Congreso está en obras: lo están demoliendo, como nuestro futuro.

Autor Carlos Torres Visto en Público.es

16 abril, 2012

La lucha por la vida.

LA LUCHA POR LA VIDA

Sí, la lucha contra la enfermedad del paro, la lucha contra la incertidumbre del trabajo que se tiene y tan pésimamente retribuido. Ya es lo único que me interesa. No soy generoso ni solidario, intento y quiero ser decente desde cualquier punto de vista moral o político.
No entiendo, aunque lo veo, cómo la gente puede vivir tan estrechamente; sube la luz, sube el transporte, suben los alimentos, sube todo, suben los impuestos, y los salarios permanecen o se rebajan. La gente es admirable en sus estrecheces, privándose al límite de lo mínimamente necesario; ni siquiera piensan aún en la revolución.


Por eso no me interesa nada Repsol ni Argentina ni los ministros amenazadores. Ni siquiera me interesa y preocupa que nos cercenen las libertades. Ni que los políticos sean estúpidos cuando no fatuos. No me interesa nada Rubalcaba, ni por supuesto Rajoy y su cohorte. No me interesa nada el Rey, cace o no cace. No me interesa nada Froilán. Ni siquiera me interesa Urdangarin ni el alcalde de Santiago que se afana el IVA ni los cientos o miles de imputados de España.
Solo me interesa el agobio de la gente, la muerte en vida de quien busca trabajo y no lo encuentra, los despedidos casi gratis, el terrible panorama de un país mendicante, la distancia sin que se alteren sus conciencias de quienes indiferentes observan desde fuera y desde su comodidad.
No me interesan los brujos economistas, ¿alguien se cree que no hay nadie más listo que Guindos?, no me interesan los ministros ultra en que se han convertido Wert y Gallardón. No me interesa Soraya y sus resabios de pitagorina, no me interesa la zafia y descarnada crueldad de Cospedal. No me interesa el cardenal Rouco, abomino de él, no me interesan los medios de comunicación, vendidos y tendenciosos, no me interesa Sálvame ni Gran Hermano, ni los ecos de sociedad de bodas y divorcios. Ni siquiera me interesan las guerras y desatinos del planeta, no me interesa la justicia, ni las Comunidades Autónomas, no me interesa el Parlamento, ya no sé si me interesa le democracia.
Solo me interesa la lucha por la vida de los desheredados de España y sus familias. No me interesan los bobos independentismos, sinceros o trepas, no me interesa la Bolsa ni la prima de riesgo ni la deuda ni el déficit. No me interesan ni los ácratas ni los banqueros. No me interesa el parte meteorológico de nuestra ruina. Solo me interesa que los ciudadanos nobles no tengan trabajo o las pasen putas. Solo me interesa que nosotros no hagamos de verdad nada por solucionarlo y lo dejemos en frases huecas e hipócritas. Solo me interesa que la gente comience a disimular su hambre, su rabia y su resignación, yo lo veo. No me interesan los trucos-fórmula de futuras inciertas mejorías, pero que sin sacrificios tan brutales no puede haberlas. Solo me interesa que repartamos entre todos lo poco de tarta que queda. Me da asco que 20 no tengan problema y 80 sí. Me da asco esta España de incapaces y bandidos colectivos. Si un día hay una revolución, cuenten conmigo.


Gota de la MONARQUÍA QUE SE DERRUMBA: Al menos en el sentimiento popular, ya que no entre los representantes políticos. Aparte de la grotesca casualidad coincidente de la rotura de cadera del Rey con el aniversario de la II República, es del todo improcedente, de una frivolidad grande, completamente insolidaria, y hasta estéticamente feo e indecoroso que Su Majestad vaya de caza en momentos de crisis tan feroz y devastadora como la que está sufriendo España. Amén de los gastos que origine, aun cuando fuere invitado. Los españoles ya pagaron su deuda con el Rey. Su imagen ha quedado degradada para siempre.
Pero a pesar de todo, si pudieran elegir entre Monarquía o República, yo creo que elegirían Monarquía, con la condición de que sus componentes fueran mileuristas.


Gota para los CAZADORES DE ELEFANTES: Un elefante muere de pena porque lo separaron de su compañera. Se negó a comer y se tumbó en la jaula hasta que murió.

Autor Arturo González  visto en Público.es

22 marzo, 2012

Dudas.

A las que nadie quiere encontrar una respuesta.

¿Cuántos aeropuertos hay en España?

¿A qué político español le toca la lotería frecuentemente, rompiendo todas las probabilidades estadísticas?

¿Quién es su yerno que después de abandonar la política se va de consejero a una empresa famosa por su contabilidad creativa?

¿Quién dijo aquello de que estaba en política para hacerse rico, qué cargo ocupó, a qué se dedica ahora y por qué?

¿Cuántos días de vacaciones tienen los diputados, cuánto cobran, cuántos días de cotización necesitan para cobrar la pensión máxima de la S.S?

¿Cuánto deben los clubs de futbol a Hacienda, a la S.Social?

¿Qué le sucede cuando un personaje honorable después de confesar ante el juez que ha robado fondos de una institución musical?

¿Qué sucede con ayuntamientos que no llevan contabilidad? ¿Cuántos están quebrados, por qué y quien debe supervisarlos?

¿En qué pueblo un alcalde mata a su antecesor por temas urbanísticos?

¿Cómo se llama el manifiesto de los economistas que no vieron la crisis, cuántos cargos ocupaban en la crisis, y qué soluciones proponen?

¿Cuánto cobran de subvención los sindicatos y a qué lo dedican?

¿Quién se ha hecho rico con SOS Cuétara, La Seda, y las quiebras de casi todas las inmobiliarias, etc.?

¿Qué presidentes de Comunidades Autónomas va a ir al programa ajuste de cuentas porque no llegan a final de mes?

¿Qué empresa tiene en nómina bien directa o a través de sus filiales al mayor número de ex politicos de este país?

¿Qué empresa cede su autocartera para que se pongan cortos en sus acciones?

¿Cuál es el consumo real de nuestro recibo de la luz y el agua, y cuántos recargos tienen y cuál es el importe de los mismos y qué financian?

¿Por qué todos los listos son partidarios del libre despido cuándo ellos tienen el contrato blindado, cobran jugosas multimillonarias pensiones e indemnizaciones por jubilaciones? ¿Cúanto cobraron los últimos directivos de la C.E.O.E y de la banca?

¿Cuántos funcionarios hay en España?

¿Por qué el F.R.O.B contrata los servicios de auditores, lobbys y bancos de inversión? ¿Es que los funcionarios públicos no saben hacer estas misiones?

¿Por qué todo el mundo se empeña en bajar salarios cuando estos son la mitad que en Alemania? ¿Por qué no somos productivos?

¿Cuántas universidades hay en España y a qué se dedican?

¿Qué ex ministro dijo que España era el país del mundo en que era más fácil hacerse rico?

¿Qué sanción ha propuesto el B.España al expresidente de una caja de ahorros rescatada? ¿Cómo se llama y que cargos ocupó anteriormente? ¿Cómo se llama el presidente de una Caja de Ahorros, pianista aficionado que en su Consejo de Administración propuso una subida superior a los dígitos para el equipo directivo que espera recibir fondos del F.R.O.B?

¿Cuál es la compañía que cobra anualmente en los hospitales por alquilar un aparato el 50% del coste siendo su vida media superior a los cinco años?

Autor Enrique Roca

21 noviembre, 2011

Tienes que estar dormido para creértelo.

En el siguiente vídeo George Carlin hace una irónica reflexión sobre "El sueño americano". En lugar de llamarlo "El sueño americano" podían haberlo llamado "La sociedad dormida".
Gracias a Mar por enviarlo y compartirlo.

14 octubre, 2011

Los verdaderos convocantes del 15O

Las calles de mi barrio se han llenado de carteles convocándome a una manifestación mañana, y por más que leo la letra pequeña no encuentro por ninguna parte a los convocantes. No sólo en mi barrio: más de 800 ciudades en todo el mundo tienen carteles similares, y en ninguno de ellos aparecen partidos, sindicatos, organizaciones, colectivos ni particulares que se responsabilicen de la manifestación.

Podríamos pensar que la protesta global de este 15-O, que de Nueva Zelanda a Alaska recorrerá el planeta, no identifica convocantes porque no los tiene, porque no hay ninguno, o porque somos todos, los ciudadanos los que nos autoconvocamos. Pero no: el problema es que no hay cartel lo suficientemente grande para que quepan todos los que mañana nos sacarán masivamente a la calle.

En mi caso, los que me empujan a manifestarme no son mis vecinos indignados, pese a que no han descansado un minuto desde hace meses para mantener viva la protesta, sino la Unión Europea, el BCE, el FMI, los mercados, los bancos rescatados y los que están por rescatar, Merkel y Sarkozy, Fernández Ordóñez, y por supuesto, a la cabeza de los convocantes, el gobierno de Zapatero con sus reformas, ajustes, cambios constitucionales y su incapacidad para dar una solución a los parados, los desahuciados y los muchos afectados por la crisis y las políticas anticrisis.
Y no me refiero a las asambleas del 15-M, ni a Democracia Real Ya, ni a Occupy Wall Street, ni a otros movimientos ciudadanos que estos días empapelan las calles y llenan la Red de mensajes. No, yo hablo de otro tipo de convocantes, los involuntarios, que son los que más han trabajado para desbordar nuestra paciencia e incendiar nuestro malestar.

En mi caso, los que me empujan a manifestarme no son mis vecinos indignados, pese a que no han descansado un minuto desde hace meses para mantener viva la protesta, sino la Unión Europea, el BCE, el FMI, los mercados, los bancos rescatados y los que están por rescatar, Merkel y Sarkozy, Fernández Ordóñez, y por supuesto, a la cabeza de los convocantes, el gobierno de Zapatero con sus reformas, ajustes, cambios constitucionales y su incapacidad para dar una solución a los parados, los desahuciados y los muchos afectados por la crisis y las políticas anticrisis.

Y no son los únicos: desde las grandes movilizaciones de la primavera no han dejado de sumarse convocantes, empeñados en cabrearnos. Ahí están los gobiernos autonómicos que meten tijera a la educación o la sanidad, los responsables policiales que en Cataluña persiguen a los indignados hasta en los juzgados o los que en Madrid distinguen entre laicos y papistas; también quienes desde la derecha política y mediática intentan criminalizar la protesta, y los políticos que lanzan torpes guiños a quienes piden más y mejor democracia. Todos ellos hacen más por indignarnos que el francés Hessel, y mañana les corresponderemos como se merecen.

Autor Isaac Rosa

03 agosto, 2011

Los primos en riesgo.

Los medios de comunicación (de desinformación en la mayoría de los casos) ya han cambiado el foco de atención sobre la crisis económica pasándolo de quienes nos han metido en este lío al de cómo salir de él. No sé si lo hacen por torpeza o por vendidos. Habrá de todo.
Ya nadie habla (y en su día poco se habló) de quiénes son los responsables de la crisis. Ahora parece como si nos hubiese caído del cielo. Mientras durante los últimos años los trabajadores seguíamos como hormiguitas haciendo nuestro trabajo, en la mayoría de los casos cada vez más por aquello tan manido de la competitividad, el mundo financiero, empresarial y político ponía en riesgo, de manera ilegal, lo público para enriquecerse a título privado.

¿Cuántos políticos van a ir a la cárcel por malversación de caudales públicos? Ninguno.
¿Cuántos consejeros de entidades bancarias van a ir a la cárcel por incumplir la ley hipotecaria? Ninguno.
¿Cuántos empresarios van a devolver el dinero que se han llevado a paraísos fiscales, dinero ganado gracias a información privilegiada que les ha permitido adquirir a precio de amigo empresas públicas rentables (Iberia, Telefónica, Repsol, Red Eléctrica,…) que se han privatizado? Ninguno.
¿Cuántos trabajadores van a ir a la calle? Ya no muchos, espero, porque varios millones ya lo están.

Y luego surge un movimiento de conciencia social, el 15M, y uno piensa que los primos hemos espabilado, pero no, pasada la euforia inicial, recibe un apoyo minoritario.

¡Despertad, primos, despertad!, y vosotros, medios de comunicación al servicio de los poderosos, dejad de adormecer y asustar a los ya más que asustado sufridores de un sistema, el capitalista, que lleva el veneno del egoísmo y la avaricia en su misma esencia. Pero me temo que seguiremos dormidos y vosotros acunándonos. Así que, una vez más, como primos que somos, vamos a pagar las avaricias de los que nos han metido en una crisis que corre el riesgo de derrumbar todo el estado de bienestar logrado con el esfuerzo de nuestros abuelos, nuestros padres y el nuestro propio. Pagaremos las consecuencias y olvidaremos a los causantes. Los primos somos así.

Autor Julían Salas Camarero visto en La Resistencia 1789

07 julio, 2011

Obsolescencia programada: Comprar, tirar, comprar.

El siguiente documental fue emitido por la segunda cadena de televisión española hace algunos meses.
En él se habla de la obsolescencia programada, una práctica empresarial que consiste en hacer que los productos tengan una vida util programada de antemano, de forma que cuando se estropean los consumidores se vean obligados a comprar de nuevo un producto similar en lugar de repararlo y así aumentar el consumo.




Dirigido por Cosima Dannoritzer y coproducido por Televisión Española, es el resultado de tres años de investigación y en él se pueden ver algunos ejemplos de que la obsolescencia programada no es un rumor sino un hecho totalmente comprobable.
Actualmente cualquier dispositivo electrónico supera a duras penas los tres o cuatro años de vida o mucho menos si se trata de las baterías de los teléfonos móviles u ordenadores personales.



El vídeo trata de hacernos reflexionar sobre cómo esta práctica está convirtiendo a paises del tercermundo en auténticos vertederos de productos electrónicos con el impacto medioambiental que ello supone y la incapacidad del planeta para generar los recursos necesarios para soportar este consumo.
Recomiendo a todo el mundo que lo vea hasta el final porque lo más sorprendente de todo es que la obsolescencia programada comenzó en 1924 para limitar la vida util de las bombillas.

11 mayo, 2011

Si los niños votaran.

Si los niños votaran, los políticos legislarían para que se pudiera meter propaganda electoral en los bollycaos en lugar de cromos.

Si los niños votaran, habría parques más grandes y matemáticas más pequeñas.

Si los niños votaran, UPyD habría tratado de fichar a Bob Esponja y Rosa Díez daría los mítines disfrazada de Dora Exploradora. Si los niños votaran, habría más Tuenti y menos Twitter. O a lo mejor no habría ni lo uno ni lo otro.

Si los niños votaran, los mitines empezarían con un "¿cómo están ustedeeeees?" y acabarían con un "chimpón".

Si los niños votaran, habría un Ministerio de los Sueños, una Secretaría de Estado de las Pesadillas y el portavoz del Gobierno saldría a hablar con una pelota roja de goma en la nariz.

Si los niños votaran, Rubalcaba se haría el bajito. O se pondría detrás del títere a tirar de los hilos.

Si los niños votaran, las ratas que muerden a los críos de un año en la Cañada Real Galiana serían de peluche. Y siempre sería del menor la Ley del Menor.

Si los niños votaran, los candidatos le echarían aún más cuento; Zapatero y Rajoy no renegarían de su condición de Pinochos; y ni Camps ni Chaves abjurarían de su naturaleza de Alí Babás.

Si los niños votaran, las arengas del político se harían con un bajavoz en vez de con un altavoz, y Bildu sólo sería el nombre de un muñeco que se ilumina por la noche. Como Furby o Gusiluz. Si los niños votaran, Esperanza Aguirre iría a inaugurar pantanos vestida como Pipi Langstrum y propondría que se privatizara el negociete del Ratoncito Pérez.

"Papá, ¿qué es eso de votar?" le preguntó un día el hijo al padre.

El padre le iba a decir que es "elegir a quien manda" y se acordó de los bancos. El padre le iba a hablar de la "democracia del pueblo" y se acordó de la dictadura del paro.

Al final le dijo que si quería una bolsa de gusanitos.

Pedro Simón y Rafael J. Álvarez visto en El Mundo.

26 abril, 2011

Reivindicando la Generación X.

La nostalgia me ha invadido al leer estas líneas. Seguro que más de uno le va a suceder lo mismo.

El objeto de esta misiva es la de reivindicar una generación:

La de todos aquellos que nacimos entre los 70 y 90 (un par de años arriba, años abajo), la de los que estamos trabajando de algo que nuestros padres ni podían soñar, la de los que vemos que el piso que compraron nuestros padres ahora vale 20 o 30 veces más, la de los que estaremos pagando nuestra vivienda hasta los ¡60 años!.

Nosotros, no estuvimos en la Guerra Civil, ni en mayo del 68, ni corrimos delante de los grises, no votamos la Constitución y nuestra memoria histórica comienza con las olimpiadas del ‘92.

Por no vivir activamente la Transición se nos dice que no tenemos ideales y eso que sabemos de política más que nuestros padres y de lo que nunca sabrán nuestros hermanos pequeños y descendientes.

Somos la última generación que hemos aprendido a jugar en la calle a las chapas, la peonza, las canicas, la comba, la goma, el rescate o el bote bote y, a la vez, somos la primera que hemos jugado a videojuegos. Hemos ido a parques de atracciones o visto dibujos animados en color. Los Reyes Magos no siempre nos traían lo que pedíamos, pero oíamos (y seguimos oyendo) que lo hemos tenido todo, a pesar de que los que vinieron después de nosotros sí lo tienen realmente y nadie se lo dice.

Se nos ha etiquetado de generación X y tuvimos que tragarnos ‘bodrios’ como: Reality Bites, Melrose place o Sensación de vivir, que te gustaron en su momento, pero… vuélvelas a ver, verás que chasco.

Somos la generación de Compañeros, de Al salir de clase…Lloramos con la muerte de Chanquete, con la madre de Marco que no aparecía, con la mala leche de la Señorita Rottenmayer.

Somos una generación que hemos visto a Maradona hacer campaña contra la droga, que durante un tiempo tuvimos al baloncesto como el primero de los deportes (Gracias Chicho!).

Hemos vestido vaqueros de campana, de pitillo, de pata de elefante y con la costura torcida; nos pusimos bombers sin miedo a parecer skin heads. Nuestro primer chándal era azul marino con franjas blancas en la manga y nuestras primeras zapatillas de marca las tuvimos pasados los 10 años (Esas J’hayber!).

Entramos al colegio cuando el 1 de noviembre era el día de Todos los Santos y no Halloween, cuando todavía se podía repetir curso. Fuimos los últimos en hacer BUP y COU, y los pioneros de la E.S.O. Hemos sido las cobayas en el programa educativo, somos los primeros en incorporarnos a trabajar a través de una ETT y a los que menos les cuesta tirarnos del trabajo… Siempre nos recuerdan acontecimientos de antes que naciéramos, como si no hubiéramos vivido nada histórico.

Nosotros hemos aprendido lo que era el terrorismo contando chistes de Irene Villa, vimos caer el muro de Berlín y a Boris Yeltsin borracho tocarle el culo a una secretaria; los de nuestra generación fueron a la guerra (Bosnia, etc.) cosa que nuestros padres no hicieron; gritamos OTAN no! bases fuera!, sin saber muy bien qué significaba y nos enteramos de golpe un 11 de septiembre.

Aprendimos a programar el vídeo antes que nadie, jugamos con el Spectrum, odiamos a Bill Gates, vimos los primeros móviles y creímos que Internet sería un mundo libre. Somos la generación de Espinete, Don Pimpón y Chema ‘el panadero farlopero’.

Los que recordamos a Enrique del Pozo cantando con ganas ‘abuelito dime tu…’. Los mundos de Yupi y las pesetas rubias con la cara de Franco en algunas de ellas. Nos emocionamos con Superman, ET, los Goonies o En busca del Arca Perdida. Los del bocata de chorizo y mortadela y también Phosquitos, los Tigretones eran lo mejor, aunque aquello que empezaba (algo llamado Bollycao) no estaba del todo mal.

Somos la generación del coche fantástico, Oliver y Benjí… La generación que se cansó de ver las ‘mamá chicho’. La generación a la que le entra la risa floja cada vez que tratan de vendernos que España es favorita para un mundial. La última generación que veía a su padre poner la baca del coche llena de maletas para ir de vacaciones.

La última generación de las litronas y los porros, y qué narices, la última generación cuerda que ha habido.
La verdad es que no sé cómo hemos podido sobrevivir a nuestra infancia!!!!

Mirando atrás es difícil creer que estemos vivos en la España de antes: Nosotros viajábamos en coches sin cinturones de seguridad traseros, sin sillitas especiales y sin air-bags, hacíamos viajes de más de 3h sin descanso con cinco personas apretujadas en el coche y no sufríamos el síndrome de la clase turista. No tuvimos puertas con protecciones, armarios o frascos de medicinas con tapa a prueba de niños. Andábamos en bicicleta sin casco, ni protectores para rodillas ni codos. Los columpios eran de metal y con esquinas en pico. Salíamos de casa por la mañana, jugábamos todo el día, y solo volvíamos cuando se encendían las luces. No había móviles. Nos rompíamos los huesos y los dientes y no había ninguna ley para castigar a los culpables. Nos abríamos la cabeza jugando a guerras de piedras y no pasaba nada, eran cosas de niños y se curaban con mercromina (roja) y unos puntos y al día siguiente todos contentos. Íbamos a clase cargados de libros y cuadernos, todo metido en una mochila que, rara vez, tenía refuerzo para los hombros y, mucho menos, ruedas!!! Comíamos dulces y bebíamos refrescos, pero no éramos obesos. Si acaso alguno era gordo y punto. Estábamos siempre al aire libre, corriendo y jugando. Compartimos botellas de refrescos y nadie se contagio de nada. Sólo nos contagiábamos los piojos en el cole. Cosa que nuestras madres arreglaban lavándonos la cabeza con vinagre caliente (o los más afortunados con Orión). Y ligábamos con los niñ@s jugando a beso, verdad y atrevimiento o al conejo de la suerte, no en un Chat.

Éramos responsables de nuestras acciones y arreábamos con las consecuencias. Sabias que se rifaba una bofetada si vacilabas a un mayor. No había nadie para resolver eso. La idea de un padre protegiéndonos, si trasgredíamos alguna ley, era inadmisible, si acaso nos soltaba un guantazo o un zapatillazo y te callabas.

Tuvimos libertad, fracaso, respeto, éxito y responsabilidad, y aprendimos a crecer con todo ello.
Eres tú uno de ellos?? ¡Enhorabuena!

Autor José Luis del Campo Villares.

26 enero, 2011

A usted le preferimos atontado.

¿Es usted inteligente? ¿Tiene el más mínimo sentido común, capacidad crítica o discernimiento? Mal, amigo mío, muy mal. Es usted una rara avis, un apestado, alguien que estorba a los mecanismos del poder y la suave dialéctica del progreso. Le preferimos atontado, observando la pantalla con una de nuestras cenas precocinadas sobre las rodillas.

"Aún se nos escapan algunos reductos de poder. Internet, por ejemplo, es un lugar donde las hormiguitas se juntan para roer nuestros cimientos, pero están muy lejos aún de causarnos auténtico daño.

No nos gustan los listillos. Llevamos más de un siglo medrando despacio, en la sombra, readaptándonos con cada cambio social, extendiendo nuestros tentáculos para acabar con los que son como usted. Fabricamos la idea de la democracia moderna para ocultar el auténtico dominio que nosotros, las grandes empresas, tenemos sobre usted. Les hacemos pasar cada cuatro años por las urnas para alimentar esa fantasía. Creamos y deshacemos los ciclos económicos. En las épocas de prosperidad crecemos saludablemente, y en las de crisis nos inflamos como sanguijuelas a punto de estallar.

Sí, competimos a muerte entre nosotros pero somos ferozmente corporativistas cuando alguien amenaza los mecanismos de nuestro poder. Ministros y gobiernos no son más que asalariados temporeros, instrumentos con los que ejecutar nuestros intereses inmediatos. Les hacemos invadir países para quedarnos con sus recursos o crear leyes opresivas que aseguren nuestros privilegios. Aún se nos escapan algunos reductos de poder. Internet, por ejemplo, es un lugar donde las hormiguitas se juntan para roer nuestros cimientos, pero están muy lejos aún de causarnos auténtico daño. Mientras, nosotros seguimos la batalla por su atontamiento. Ayer apagamos un molesto canal de noticias y lo sustituimos por un confortable Gran Hermano 24 horas . A veces nos gusta subrayar la ironía con metáforas orwellianas, pero claro, al mismo tiempo esperamos que no tenga capacidad de comprenderlas. Y ahora relájese y vuelva a encender la tele, por favor.

Visto en La Voz de Galicia.