Se puede leer a niños y adultos de cualquier país del mundo y vale para todos.
29 enero, 2012
Cuento universal.
27 enero, 2012
Las inquietantes esculturas de Gehard Demetz.
Al contemplar la obra escultórica de Gehard Demetz uno no puede evitar sentir una extraña sensación dificil de explicar.
La mayor parte de su obra está realizada en madera y el motivo principal de la misma casi siempre suelen ser niños de mirada perdida y aspecto serio con rostros y manos que están perfectamente tallados y, sin embargo, los cuerpos parecen estar inacabados. Según el autor este contraste entre las zonas rugosas y las pulidas está realizado con la intención de reflejar la angustia que supone el paso de la infancia a la adolescencia.
Para hacer estas esculturas Gehard en lugar de utilizar un gran bloque emplea una técnica especial mediante la cual va tallando y ensamblando por separado pequeños trozos de madera hasta dar a la figura la forma adecuada.
Si quieres descubrir algo más sobre la obra de Gehard Demetz puedes visitar la página web del autor pinchando sobre este enlace.
Aquí os dejo algunas de sus obras. Pinchando sobre ellas pueden verse a mayor resolución.
25 enero, 2012
Zapatos.
A la hora de desechar por viejos a un par de zapatos piensa qué será de ellos si van a parar cada uno a un distinto contenedor de basura, después de haber pasado juntos toda la vida. Ante el destino aciago que los ha separado, los zapatos viejos suelen llorar cada uno por su lado al recordar que un día calzaron a aquel niño salvaje que trepaba por los árboles; a aquel chaval nervioso que daba patadas a los botes en la calle camino del colegio; a aquel chico enamorado que los lustraba para ir a bailar con la novia a las verbenas; a aquel joven inconformista que siempre iba detrás de una pancarta equivocada; a aquel recién casado que durante el paseo en las tardes desoladas de domingo los arrastraba en silencio junto a su mujer tirando de un carrito de bebé; a aquel señor metido en política que tuvo que pisar innumerables charcos; a aquel anciano melancólico que renunció a ellos cuando ya no podía atarse los cordones si no era blasfemando.
Los zapatos viejos suelen llorar cada uno por su lado al recordar que un día calzaron a aquel niño salvaje que trepaba por los árboles; a aquel chaval nervioso que daba patadas a los botes en la calle camino del colegio; a aquel chico enamorado que los lustraba para ir a bailar con la novia a las verbenas...
La historia de cada persona puede ser escrita a través de los zapatos que ha calzado a lo largo de los años: aquellos que dejó en el balcón la noche de Reyes; o aquellos de dos tonos, blancos y color café, con rejilla, de hortera; o las botas rudas de excursionista buscador de setas; o los mocasines de tafilete con dos borlitas, de lechuguino; o los últimos con las suelas pintadas de negro betún de Judea con los que cualquiera será enterrado. El alma se le baja a uno hasta los pies al caminar y gracias a que queda atrapada en los zapatos, no se pierde en la calle a merced de cualquier perro sarnoso que quiera pasarle la lengua después de olisquearla. Uno siempre es responsable de los zapatos que calza y a partir de ellos, como si fueran raíces llenas del fermento de la tierra, el individuo se desarrolla. Subiendo por las piernas, las caderas y las vísceras se puede llegar al alma de cada persona, que suele ser de la misma calidad de piel y de una horma parecida. En la memoria están todos los zapatos que uno ha llevado, los indómitos, los flexibles, los dóciles, los correosos, según las sucesivas etapas psicológicas de una vida.
Los zapatos que uno desecha, si van a parar a un basurero distinto, se llevan también el alma dividida. Y allí puede que recuerden con orgullo o desprecio al individuo que los calzó un día.
Autor Manuel Vicent visto en El País.
22 enero, 2012
El maestro nos explica como salir de la crisis.
El siguiente vídeo es una versión que ha hecho el programa de la televisión catalana "Alguna pregunta més" del anuncio de Campofrío que fue todo un éxito las pasadas navidades. En él, en lugar de humoristas, son algunos de los políticos más importantes de nuestro país piden consejo al gran "gurú" para que les diga lo que tienen que hacer para salir de la crisis.
A estos si que no hay crisis que les quite su manera de disfrutar de la vida.
Un año en una fotografía.
El noruego Eirik Solheim colocó su cámara Canon 400D con un objetivo EF-S 10-22mm frente a la ventana para que tomase una instantanea cada media hora del día ¡DURANTE UN AÑO COMPLETO....!
El resultado fueron más de 16.000 imágenes que había que reunir en una sola de 3888 x 2592 pixels. Para conseguirlo Eirik contó con la ayuda de Jo Christian Oterhals, Nikolai Kristiansen y Aslak Hellesøy que le facilitaron un script para que cada uno de los pixels verticales correspondiese a un día.
En la imagen podemos ver el año completo. En la parte izquierda aparecen los meses de invierno, en la parte central los meses de primavera y verano y al final los meses de otoño.
Puedes ver todo el proceso de creación en la página web del autor.
Pincha sobre este enlace para ver la imagen en su resolución original.
El siguiente vídeo es un Time Lapse que realizó el autor con las imagenes.
One year in 2 minutes from Eirik Solheim on Vimeo.
19 enero, 2012
100 años de historia en 10 minutos.
¿Se pueden resumir 100 años de historia de la humanidad en un vídeo de 10 minutos?. Esa es la pregunta que se hicieron los chicos de Donolinio Studios y comenzaron a buscar información en internet para hacer este vídeo que recoge los acontecimientos más importantes sucedidos entre 1911 y 2011.
Todos los vídeos son originales excepto el hundimiento del Titanic cuyas imágenes pertenecen a la película de James Cameron.
Los lamentos de los moribundos.
Bonnie Ware es una mujer que ha trabajado durante muchos años con enfermos terminales compartiendo con ellos sus últimos días de vida.
Durante esos años descubrió que los sentimientos más comunes que surgían en las personas poco antes de morir eran la negación, la ira, el miedo, el remordimiento o la aceptación de su situación.
Sin embargo la gran mayoría de estas personas que estaban a punto de morir coincidían en cosas que se arrepentían de no haber hecho o que habrían hecho de forma diferente si hubiesen tenido una segunda oportunidad.
Básicamente estas cinco:
1º Ojalá hubiera tenido el coraje de vivir una vida fiel a mi mismo, no la vida que otros esperaban de mi.
Este era el lamento más común de todos. Cuando la gente está a punto de morir se da cuenta que muchos de sus sueños no han cumplido y que va a morir sabiendo que esto es debido a sus propias acciones: elecciones que habían o no tomado.
2º Ojalá no hubiera trabajado tanto.
Este lamento era más común en los hombres que en las mujeres. Echaban de menos no haber visto crecer a sus hijos y el no haber compartido más momentos con su pareja
3º Ojalá hubiera tenido el coraje de expresar mis sentimientos.
Muchas personas suprimieron sus sentimientos con el fin de mantener la paz con los demás. Como resultado, se conformaron con una existencia mediocre y nunca llegaron a ser lo que eran capaces de ser. Muchas enfermedades son el resultado de la amargura y el resentimiento.
4º Ojalá hubiera pasado más tiempo con mis amigos.
En esos momentos previos a la muerte los enfermos echaban de menos a sus amigos y no siempre fue posible localizarlos. Casi todos coincidían que habían estado tan atrapados en sus propias vidas que habían dejado a los amigos de lado y se lamentaban de no haber empleado el tiempo y el esfuerzo que se merecen.
5º Ojalá hubiera sido más feliz.
Este lamento es sorprendentemente común. Hasta este momento previo a la muerte muchos no se dieron cuenta que la felicidad es una elección.
Por tanto hagamos todo lo que esté en nuestra mano para que cuando llegue la hora de marcharnos no tengamos que lamentarnos de ninguna de estas cosas.










